Cholo soy y no me complazcas , internacionales , noticias , periodismo , sociedad Domingo, 10 mayo 2015

¿Por qué hay periodistas que solo viven de presentar un Perú cada vez peor?

Hernán Migoya

Escritor y guionista español. Ya está a la venta su nueva novela, "La flor de la limeña" (Planeta Perú).

Me ha parecido muy interesante el último artículo de Mario Vargas Llosa para El País/La República, en el que el Premio Nobel se sorprende de la andanada de pesimismo, derrotismo y lamentaciones que percibe en alguna prensa peruana. A mí me pasa lo mismo desde hace años, pero como soy español no me atrevía a decir ni pío. De hecho, a él algunos críticos también lo consideran más español que peruano y por ello pretenden restarle toda credibilidad y legitimación para opinar (un nuevo caso de rechazo oscurantista como el que padeció Yma Sumac cuando se nacionalizó estadounidense…), como si tener doble nacionalidad fuese un demérito frente a tener una sola. Bueno, yo soy español, pero sí vivo en Perú a tiempo completo.

Foto: http://yucatan.com.mx/

Foto: http://yucatan.com.mx/

Lo interesante del artículo de VLL es que ha sentado mal tanto a la izquierda dura como a la derecha fofa, lo cual no deja de ser significativo en cuanto a la convergencia de reflejos entre ambas… y una gran noticia para todos los demás. Porque el Perú, bajo mi modesta opinión, ha mejorado notablemente, si por nivel de mejora se entiende un mayor clima de paz, un crecimiento económico interclasista, menos focalizado en cuatro privilegiados, y el establecimiento de un cierto objetivo de progreso común. Un detalle que nadie suele mencionar: pongámonos a charlar con peruanos veinteañeros y démonos cuenta de cómo ha evolucionado, juraría que por autodidactismo espontáneo y dejados de la mano del Dios Estado, su mentalidad y la mentalidad de la sociedad que están construyendo con respecto a las generaciones anteriores. Si todavía falta mucho por recorrer a todos los niveles, lo cierto es que se viene una juventud muy capacitada y con fundamentos realmente democráticos, sin lastres racistas ni complejos frente al esnobismo de la élite tradicional pituca. Dudo que el populismo barato y los gatos por liebres políticos tengan en el futuro mucha esperanza de arraigar en esta nueva hornada ciudadana.

  • No pienses bien, por si aciertas

Y es cierto que hay una prensa que vive de pintar siempre de negro, con una capa cada vez más espesa e impermeable, el futuro del país. Una prensa que señala solamente, con obcecación y negándose a admitir cualquier otro enfoque compensatorio, lo que va mal (y, en algunos casos, lo admito, fatal), componiendo con ese reflejo exclusivo un paisaje pre-apocalíptico. Por ejemplo, en el tratamiento a los políticos: a veces pienso que ciertas revistas deberían reservar un recuadro en alguna esquinita, por mínimo que sea, bajo el titular de sección “Político de la semana”, a la manera de esta multinacional, para resaltar periódicamente la labor siquiera de un solo profesional de la política. Yo no soy una persona que crea demasiado en los políticos, pero… ¡alguien debe haberlo hecho bien alguna maldita vez en la política peruana!

Foto: Larepublica.pe.

Foto: Larepublica.pe.

Leyendo la generalidad de medios peruanos, pienso a menudo que no importa si eres un político honrado: jamás nadie lo admitirá en letra impresa. Es más, te arrastrarán por el barro igual que a los demás hasta que seas indistinguible del lodo común. Y ésa es la impresión que uno obtiene si se atiene a la lectura de gran parte de la prensa nacional.

Nunca opino de política, así que sólo repetiré algo que he dicho mucho en mis círculos privados: desde mi punto de vista, la imagen exterior que da Ollanta Humala es posiblemente la mejor que haya proyectado un presidente del Perú en muchos años. Humala será muchas cosas y cometerá muchas torpezas, pero no se rebaja al populismo barato de babear bebés y hacer efusivas demostraciones gestuales… ni tampoco aparenta ser un fantoche autoritario ni liderar una dictadura maquillada (¿os imagináis aquí un presidente como Maduro o como Chávez… o como Mariano Rajoy?). Creo que eso ya supone un tanto a favor.

A lo largo de los diez años que llevo leyendo prensa peruana (sería más ajustado precisar: prensa limeña), he llegado a la conclusión de que existen tres motivos concretos por los que a ciertos medios les interesa pintar el panorama peruano como un desastre cósmico sin solución.

1- Seguir siendo élite:

Seamos sinceros: el control mediático en Lima se concentra en muy pocas manos. Para mí, vivir en Miraflores es como vivir en el Universo Marvel: a cada paso te encuentras con alguien que tiene un asombroso poder. Me tomo un café y al lado está sentado un reputado escritor; cruzo la calle y me doy de bruces con un prestigioso periodista; como en un restaurante y de pronto entra un aclamado conductor de TV… Gran parte de los medios es manejada por un grupo muy escaso de gente de clase media-alta y altísima que sólo se relaciona entre sí. Casi todos se acuestan con casi todos (todos comparten algún o alguna ex), en una endogamia sorprendente para cualquier visitante.  Por cuyo motivo casi siempre aplican la máxima del Juego de la Oca: “Y tiro porque me toca…”.

Con un paisaje así, es lógico que la democratización de la vida económica, social y, por ende, también mediática no presente sino una amenaza para muchos de estos periodistas, que en el fondo han llevado una vida mucho más lujosa antes que ahora: han vivido mucho mejor cuando al país le iba del todo mal… ¡aunque vivan de ser críticos con el sistema! O por eso mismo…

Cuanta más igualdad de partida exista y mayor acceso para todos haya a los medios de comunicación, menos copado estará el 4° Poder con esos apellidos rimbombantes. Pero claro, mientras tanto a ellos no les va a hacer gracia perder ese monopolio.

En consecuencia, van a defender con uñas y dientes un privilegio que han gozado durante décadas y que el asentamiento democrático, obviamente, irá disolviendo poco a poco… ¡Y lo defenderán aunque sea travistiéndolo de apología democrática, aunque sea acusando indirectamente al presente de ser mucho más desolador y terrible que cualquier mal pasado!

2- Las buenas noticias no venden

Éste es un axioma del periodismo que se podría aplicar a casi cualquier ámbito de la vida, empezando por la tendencia al chismorreo que habita en todo ser humano. Las malas noticias se transmiten mucho antes que las buenas. Y siempre se vende más cuando se ofrecen desgracias en todos los registros periodísticos: asesinatos, robos, estafas, corruptelas, fracasos, abusos de poder. Todo sumado genera una sensación de inestabilidad que en el fondo se corresponde a la inestabilidad real de la vida humana. Y por eso nunca estaremos contentos del todo…

3- “Cualquier tiempo pasado (mío) fue mejor”

Cuando uno se hace viejo, se da cuenta de que es totalmente prescindible en la rueda del mundo. Eso hace que empiece a mirar con aire de derrota todo lo que le rodea, empezando por lo que a él le comienza a faltar: porvenir.
Hay un montón de intelectuales y periodistas que, superada la barrera de los 50, lo empiezan a ver todo tan negro como su decadencia, sobre todo los que no llevan una buena relación con su propio ego. Se requiere de un poco de humildad y sentido de la insignificancia propia para mirar con cierta imparcialidad el futuro de los demás.

 

  • Siempre se quejará alguien

Por mi parte, creo sinceramente que el Perú, insisto, está mejorando. Naturalmente, hay que solucionar con urgencia muchos temas básicos: el libre acceso a una educación sólida, igualitaria y que fomente el librepensamiento; el control y castigo a la corrupción; el fin de la desigualdad social, de la violenta delincuencia y del racismo… y de ese clasismo que siempre pasa piola y que subyace en el fondo de todo.

Pero a varios de esos periodistas que se llenan la boca denunciando la desigualdad social, en el fondo les interesa que dicha desigualdad y el sistema de castas de la educación continúe (¡esa ridícula jerarquía entre universidades, prácticamente “racial”, que parece sacada de una película china de escuelas de artes marciales!), para proseguir llevando las riendas ellos y allanarle al terreno a los que son como ellos.

Pero algo está cambiando, poquito a poco, y no es para mal…

Hernán Migoya

Escritor y guionista español. Ya está a la venta su nueva novela, "La flor de la limeña" (Planeta Perú).
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